El microondas es un electrodoméstico imprescindible hoy en día en cualquier cocina. Nos ayuda a descongelar o calentar la comida rápidamente, y nos ahorra tiempo y energía.

Sin embargo, confieso haber pensado durante años cosas como: «El microondas es malo y genera cáncer«, «nos radia el cerebro y daña los nutrientes«, ¡pero NO es cierto!

Y aquí te contaré por qué sus ondas no te pueden dañar, que no existe ningún estudio que lo asocie con el cáncer, y por qué el microondas ayuda a conservar los nutrientes de los alimentos, e incluso a reducir los compuestos nocivos que sí generan otros métodos de cocción.

Pero también te hablaré de sus riegos y efectos negativos, y te daré algunos consejos que evitarán que un mal uso, pueda perjudicar tu salud.

¿Qué son las microondas?

El microondas es uno de esos inventos descubiertos por casualidad. En los años cuarenta, un investigador llamado Perry Spencer estaba realizando un experimento, cuando notó que la barra de chocolate que llevaba en el bolsillo se había derretido.

Los hornos microondas convierten la electricidad en ondas electromagnéticas de baja frecuencia, similares a las que nos exponemos a diario al usar los móviles, la radio o la televisión. (Ver foto inferior).

Espectro de frecuencias de radiación

Espectro de frecuencias de radiación

Las microondas son formas de radiación no ionizante, que carecen de la capacidad de separar los electrones de los átomos, al contrario que los rayos X (radicación ionizante), que sí pueden dañar el ADN, hacer mutar las células y generar cáncer.

El uso del microondas en la cocina es posible gracias a que sus ondas son capaces de atravesar vidrio, plástico o papel, y hacer vibrar y chocar entre sí las moléculas de agua de los alimentos, calentándolos desde el exterior hacia el interior.

¿Cómo funcionan los hornos microondas?

Las microondas se generan gracias a un tubo de electrones llamado «magnetrón«. Sus ondas se reflejan dentro del interior metálico y son absorbidas por los alimentos, y calientan la comida del mismo modo que nuestras manos se calientan al frotarlas.

A mayor contenido de agua, como pasa con las verduras, los alimentos se calientan más rápidamente. Esto no solo ahorra tiempo, sino que permite conservar mejor sus nutrientes.

La organización Mundial de la Salud (OMS) considera que el microondas es totalmente seguro y saludable, y no representa ningún riesgo para la salud mientras se respeten sus instrucciones.

La radiación del microondas no es peligrosa

La radiación del microondas no es peligrosa

¿Su radicación es peligrosa?

El que los alimentos absorban radiación para calentarse, no significa que tu comida se convierta en «radioactiva» o cause cáncer. Sus ondas electromagnéticas no alteran la estructura de los alimentos, tan solo calientan la comida.

Los microondas son estancos, su radiación es «no ionizante» como la de los móviles, y se construyen de manera que al abrir la puerta ésta se detiene de inmediato. El riesgo de radiación es mínimo.

Aún cuando fuese posible que funcionaran con la puerta abierta, la longitud de onda es tan baja que el riesgo de causar daño sería altamente improbable.

No obstante, si observas que la puerta no cierra correctamente, o sospechas que pudiera tener fugas o estar dañado, reemplázalo lo antes posible.

Existe el mito de que si metes el teléfono móvil en el microondas y suena, es que éste tiene fugas. ¡NO ES CIERTO! Los microondas se diseñan para mantener estanca su radiación en la frecuencia de los 2.450 MHz, mientras que los móviles emiten a 1.950 MHz o 850 MHz, por eso siguen sonando estando dentro.

El microondas no reduce los nutrientes de los alimentos

El microondas no reduce los nutrientes de los alimentos

¿Reduce los nutrientes?

Todas las formas de cocción alteran, en mayor o menor medida, el contenido y la calidad de los nutrientes de los alimentos. Los responsables son: la temperatura y el tiempo de cocción.

Al hervir, muchos de los alimentos pierden nutrientes, principalmente antioxidantes y vitaminas sensibles al calor como las hidrosolubles: vitamina C y vitaminas del grupo B, liposolubles como las vitaminas A, D, E y K, y minerales como el potasio, calcio, sodio y magnesio.

De hecho, hervir destruye más vitamina C que ningún otro método, y vegetales como la espinaca, la lechuga o el brócoli, llegan a perder según los expertos, hasta un 50% de esta vitamina al hervirse (1).

Por contra, usar el microondas reduce los tiempos de cocción y la exposición al calor de los alimentos que cocinas, por lo que conserva los nutrientes mejor que otros métodos (2, 3).

Cocer vegetales verdes en el microondas solo reduce su vitamina C entre un 20%-30% (1). Retiene la capacidad antioxidante de ajo y champiñones mejor que otros métodos (4). Preserva los flavonoides del brócoli, e incluso aumenta el nivel del sulforafano, su principal activo anticancerígeno (5).

¿Genera compuestos nocivos?

Los alimentos no suelen sobrepasar los 100ºC al cocinarse en el microondas. Esto hace que no se generen algunos compuestos nocivos, como los nitritos o la nitrosamina, que sí pueden producirse al calentar los alimentos a altas temperaturas.

Sin embargo, sí existe un peligro al usar el aparato, y éste reside en los recipientes. Usa solo recipientes de vidrio, pírex, silicona, porcelana, barro, loza o cerámica y sobre todo evita los envases de plástico, a menos que estén identificados como «aptos para microondas».

La mayoría de envases plásticos contienen polímeros que los hacen más flexibles, principalmente ftalatos y bisfenol A (BPA). Estas sustancias actúan como disruptores hormonales, y al calentarse pueden pasar a los alimentos.

Estos compuestos pueden interferir con las hormonas de nuestro organismo, y afectar a los órganos reproductivos, generar problemas de tiroides (6), así como aumentar el riesgo de padecer asma, obesidad y cáncer (7).

El microondas es eficiente calentando la comida

El microondas es eficiente calentando la comida

¿Es eficiente calentando la comida?

Uno de los problemas del uso del microondas es que calienta de modo desigual. Yo siempre abro un hueco en el centro del plato para que el calor se reparta mejor, pero normalmente deja partes frías.

Esto no solo es molesto, sino que puede resultar dañino para las personas, al no ser tan efectivo matando bacterias y microorganismos como otros métodos de cocción.

Solución:

  • usa un microondas con plato giratorio.
  • Cocina o calienta la comida siempre por encima de 82ºC para eliminar todos los elementos nocivos.
  • Hazlo en varios pasos, removiendo el contenido en cada uno para que el calor se reparta de forma uniforme.

Otro problema son los líquidos. ¿Te ha estallado alguna vez el agua de una taza tras calentarse en el microondas? Esto pasa por un calentamiento del agua por encima de 100ºC sin que ésta llegue a hervir ni generar «burbujas«.

En el momento que introducimos burbujas de aire en su interior, como al meter una cuchara, o añadir azúcar o poner la bolsita del té, el agua estalla literalmente, y puede hacerlo en nuestra cara produciendo quemaduras graves.

Solución:

  • deja la taza enfriar un tiempo hasta que baje de 100ºC.
  • Introduce desde el principio algún sólido como azúcar, jengibre o la bolsita de té, para que las burbujas de aire tengan a qué adherirse.
Consejos de utilización del microondas

Consejos de utilización del microondas

Consejos de utilización

Sin lugar a dudas, cocinar alimentos en el microondas es seguro y muy saludable, y con algunas excepciones, es uno de los métodos de cocción que mejor preserva los nutrientes de los alimentos.

No obstante, te dejo algunos consejos que te ayudarán a que sea realmente seguro, y te dure muchos años:

  • Aunque la posibilidad de radiación es mínima, NO pegues tu cara a la puerta del aparato mucho tiempo.
  • Si la puerta no cierra correctamente, será el momento de comprar un aparato nuevo.
  • Jamás pongas dentro cubiertos, bandejas de metal o aluminio. Las microondas se reflejan en el metal y podrían dañar tu horno.
  • Tampoco actives el aparato sin poner nada en su interior. Sus ondas podrían estropearlo de manera irreversible.
  • Usa guantes para retirar la comida del horno. Aunque la comida aún no esté caliente, el plato podría abrasarte las manos.
  • Utiliza tapas aptas para microondas, evitan la salpicaduras y ahorran tiempo condensando más el calor.
  • No uses tapas herméticas. El vapor que generan los alimentos al calentarse necesita poder escapar, de lo contrario, podría hacer estallar el envase.
  • Cuando cocines vegetales, cuécelos por poco tiempo. Exponerlos menos al calor, evitará la pérdida de nutrientes y sabor.
  • Corta las piezas grandes en trozos más pequeños y homogéneas para su cocinado. Evitarás que algunas partes internas queden crudas.
  • Nunca cuezas huevos en el microondas, porque pueden explotar.
  • Añadir algo de líquido: agua, aceite, etc.. facilita el calentamiento de los alimentos.
  • No recalientes tu comida más de una vez, perderá demasiada agua, y con ella gran parte de sus propiedades.
  • Nunca calientes comida dentro de un envase de plástico, sea o no dentro de un microondas, a menos que sea apto.
  • Del mismo modo, retira los plásticos pegados a la comida antes de calentarla.

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